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Sep 02, 2019

Cómo crear una startup si ya no eres un crío

Dicen los expertos que la veintena es la etapa vital perfecta para adquirir hábitos, hacer amigos duraderos y encaminar tus expectativas laborales. Sin embargo, si has llegado a los 30 (o hace tiempo que los pasaste) y nunca has trabajado en el sector online, no es tarde para entrar en el mercado que ha puesto la economía mundial patas arriba: las startups y las empresas tecnológicas.


Un baño de realidad: lo que nadie te cuenta.

Las historias de éxito en internet abundan, no es difícil encontrarse con historias del tipo “De un blog sobre hacer punto al imperio de la lana” o “Cómo convertí un stock de neumáticos en un negocio de +500.000.000M€”.

En ocasiones es cierto, pero debes tener en cuenta que muchas de estas empresas con una historia apasionante nacieron cuando internet era un páramo y cualquiera que iniciara un negocio, si lo hacía medianamente bien, se llevaba el mercado. Colonizar internet en sus inicios da lugar a titulares con el sueño americano implícito, pero en la actualidad, el canal online es un mercado hiper competitivo, con sectores consolidados y líderes tan todopoderosos como en el offline.

Sin embargo, las startups siguen siendo una de las inversiones donde se puede obtener una de las rentabilidades más altas ya que funcionan a una velocidad trepidante y los cambios avanzan más rápido que las organizaciones y sus decisiones.

Si estás pensando en crear tu startup o en llevar tu empresa al canal digital, es clave que des los primeros pasos de la mano de un equipo consolidado y experto. Etapas críticas como el modelo de negocio, cómo monetizar o estimar una cuota de mercado razonable para el primer año serán decisiones a las que enfrentarte antes de empezar a programar para no desperdiciar dinero, tiempo ni energías.


Haz valer tu experiencia

Hasta ahora, se ha tenido la imagen de ese pequeño equipo que comienza en un garaje, donde la mayoría son ingenieros y uno de ellos es además un visionario de los negocios. Esa suma de visión y tecnología da lugar a una revolución digital que nace en un garaje y pronto consigue unas oficinas coloridas, modernas con aspecto de parque de atracciones gracias a la lluvia de inversión milagrosa que hacen unos señores con corbata y halo gris. 

Tú, que ya peinas canas, te sientes más parecido a los que invierten que a los de las oficinas con tobogán, pero quieres estar en el lugar de los que hacen que el mundo cambie porque estás seguro de que tu idea tiene sentido, conoces el producto y confías en el instinto que te dan los años de experiencia.

La buena noticia es que la sudadera y las oficinas divertidas no son imprescindibles para que una startup salga adelante con éxito. La innovación y las grandes ideas no son patrimonio exclusivo de nadie. Rodearte de personas que han pasado por esto antes que tú puede marcar la diferencia para que tu proyecto online tenga éxito y se convierta en una startup, con las ventajas que da la experiencia.



¿Qué opciones tienen los críos?

Si hoy mismo alguien quiere poner en marcha una startup, las opciones son variadas, pero todas tienen en común una tutorización demasiado restrictiva, además de una dinámica de creación de equipos que deja a la suerte el éxito o fracaso en función de cómo encajen los miembros.

Esto es razonable cuando el emprendedor no cuenta con recursos económicos y necesita un espacio, mentorización y ayuda con áreas que no domina (financiera, técnica, marketing…). Sin embargo, para alguien que ya ha tenido empresa o trayectoria en el mundo corporativo, puede resultar una experiencia demasiado cercana a la Universidad.

Este tipo de espacios busca rentabilidad a cambio de ayudar a startups con potencial a dar sus primeros pasos. Sin embargo, la contrapartida es que obligan al emprendedor a pasar por muchas etapas previas a salir al mercado; además, para asegurarse de que cumplen con los objetivos más beneficiosos para ellos (algo normal, es su negocio), imponen criterios, autorizan operaciones o marcan el destino de la empresa para que la operación sea lo más rentable posible para ellos, que invirtieron al inicio. Cuando se cuenta con cierta experiencia o has sacado adelante proyectos empresariales, pasar por todo este itinerario puede resulta frustrante y tedioso, además de sentir que son otros quienes marcan el camino de la empresa que tú has creado.

Entre otros, los principales espacios a donde recurren para poner en marcha una startup sin inversión o sin conocimientos específicos son:


Incubadoras
Son empresas donde llega un proyecto en fase pre-semilla o semilla; es decir, la etapa que va desde que se plantea el modelo de negocio, se define un plan de acción y una propuesta de valor clara, hasta que se lanza al mercado y se valida la empresa. A cambio, la incubadora se queda con un porcentaje de la empresa, u otras forma de participación. A cambio, ofrecen desde espacio de trabajo, guía y mentorización, recursos o inversión monetaria, aunque esto último es fases tan tempranas es cada vez menos frecuente. También hay Incubadoras centradas en un nicho de mercado o en una tecnología concreta, por tener intereses empresariales en un sector o un know-how superior.

Aceleradoras 
Empresas con el mismo formato que el anterior, pero para startups que ya han salido al mercado y están facturando, es decir, que buscan estabilizarse y crecer lo más rápido posible. Las inversiones aquí son más amplias al contar con métricas reales que permiten hacer proyecciones basadas en cierto histórico.

Espacios universitarios o de Escuelas de Negocio 
Cada vez más comunes, estos espacios surgen por iniciativa de las Universidades públicas o privadas o de las Escuelas de Negocio. Es importante para las Universidades posicionarse dentro del ecosistema emprendedor y supone un plus de prestigio para su oferta formativa. 

Formar equipo de profesionales independientes 
Las distintas fases por las que pasa una startup pueden cubrirse a través de la contratación de profesionales de cada ámbito. Si bien puede ser una alternativa cuando se dispone de recursos para invertir, la suma de los honorarios de alguien de negocio, más una agencia de branding, más un diseñador de interfaces, un programador, etc. puede llegar a suponer una inversión muy superior a lo imaginado y necesitará de tu tiempo y energía (además de dinero) para dirigirlos y coordinarlos a todos. 


¿Qué hacer cuando puedes invertir dinero pero no tiempo?

Las opciones anteriores son aquellas donde el emprendedor debe hacerlo todo por sí mismo, con la máxima ayuda posible, aunque eso implique entregar parte de su empresa desde el principio. Si no puedes invertir gran cosa por ahora, lo más recomendable es que empieces por valerte de alguna de las opciones anteriores.

Puede ser al contrario, es posible que no te veas en ninguno de los anteriores espacios poniendo en marcha tu proyecto. Te entendemos. Quizá ya tienes otra empresa en marcha o un empleo exigente que no quieres dejar (todavía ;) ). O tal vez no te seduce la idea de entregar tu independencia antes de la cuenta.

Existe una alternativa a todo lo anterior, un concepto completamente nuevo, aunque es solo apta para emprendedores que cuentan con inversión, y que es perfecta cuando no pueden dedicarle un tiempo muy significativo, pero quieren crear un negocio online que rompa con lo establecido.

Se trata del concepto Startups ready to grow. Empresas como Jekyll ofrecen este servicio donde un emprendedor solo tiene que contar el punto de partida y Jekyll se hará cargo de darle forma, viabilidad, imagen y desarrollarlo para ponerlo en el mercado, listo para hacerlo crecer.

Pero, ¿cómo consiguen modelar, diseñar y desarrollar un negocio online con la misma pasión que pondría un emprendedor si lo hiciera él mismo? El secreto reside en conseguir replicar el ambiente y los procesos internos de una startup, con la misma pasión y ambición que si fuera para ellos mismos, pero lo hacen para otros. 4 equipos diferentes, con perfiles hiperespecializados, guiados por una visión común acordada con el emprendedor, que debe ser compartida desde el principio.

¿Quieres que evaluemos tu proyecto de forma gratuita? Cuéntanos tu idea.






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